¿GUARIMBA O PROTESTA?

¿GUARIMBA O PROTESTA?

En relación a los acontecimientos de la semana pasada, de verdad mi deseo es llevar a la reflexión madura y cívica de los venezolanos. Ciertamente y tal como lo he manifestado en mis editoriales, nuestro país pasa por uno de los momentos más difíciles de nuestra historia contemporánea. Cada semana cuando vamos a comprar un artículo, nos encontrar con la sorpresa de que aumento. Cada vez las medicinas se consiguen menos, el sector salud está en su peor momento y venezolanos fallecen a causa de esto, también el tema de la inseguridad que cada día va en mayor aumento y sin tomar algún tipo de acciones para contener este flagelo. Sumado a esto el tema del racionamiento eléctrico, quizás fue el detonante de la semana pasada, en donde los venezolanos no aguantaran más. Es cierto que vivimos cambio climático, pero también no es menos cierto que existen muchas medidas que a nivel gubernamental que debía de haberse puesto en marcha hace años a fin de que no pasáramos por esto. Nuestro país produjo millones de dólares, con ellos en este momento ya estuvieran activadas por ejemplo las sub estaciones y no como las vemos ahora en estado de abandono. Reconocer es de sabio y activarse en soluciones los hacen más sabios. Es por ello, que lamentablemente, la semana pasada vivimos otro momento oscuro y fueron las famosas “guarimbas”, utilizadas como medios de protesta para lograr objetivos. Quiero dejar claro que nuestra Constitución establece en el artículo 68 el derecho a manifestar pacíficamente. La manifestación pacífica es un derecho humano contenido en sus libertades tanto de expresión como de reunión. La manifestación pacífica es uno de los derechos que más pone en evidencia el grado de respeto y responsabilidad de un Estado. Puede definirse la manifestación pacífica, como un ejercicio de acción cívica para expresar de forma pública, inconformidad o insatisfacción con problemáticas no resueltas, sea por alimentación, salud, seguridad entre otros. Y que, los ciudadanos de manera organizada pueden de forma pacífica, expresar su descontento, y que se preserve el derecho a la Salud, o a la alimentación o a la seguridad. En cuanto a los hechos suscitados en varias regiones del país, lo que menos pudo evidenciarse es acciones pacíficas y por el contrario, lo que vimos fue saqueos y destrucción de lo poco que nos está quedando. Pregunto yo al respecto, ¿dónde está la manifestación organizada? ¿Por qué atentar a negocios de micro empresarios, como panaderías, para saquearlas? ¿A quienes hacemos daño cuando estos niveles de “Protesta” “Pacificas” se desbordan? Yo quiero llevarlos a una sana reflexión: ¿En qué país civilizado utilizan estas vías violentas para lograr objetivos? A mi criterio, estas Guarimbas, quedan lejos de una manifestación pacífica, convirtiéndose en actos vandálicos, llenos de violencia. Violencia genera más violencia y destruyendo lo que con tanto trabajo y esfuerzo les consto a una persona construir. Estos daños no son para el gobierno, en realidad estos daños finalmente los padecemos nosotros como ciudadanos, para los vecinos de la comunidad y del país, sumando todo esto a una problemática más que deba de resolverse y contribuyendo con ello a un caos que viene en una franca y angustiosa decadencia y en donde no vemos la puesta inmediata de soluciones a los problemas y algo sumamente importante, el de que ambos sectores del país, colaboren entre si y lleguen a un acuerdo para lograr un mejor país.